La abstracción está casi inmersa en el
Impresionismo si tenemos en cuenta estos paisajes de Degas en los que las líneas desaparecen para dejar paso al color, aplicado sin ningún criterio formal. Si la obra de
Monet suponía la desaparición paulatina de la forma, estas imágenes que ejecutó Edgar entre 1890 y 1892 tienen un pie puesto en la vanguardia.