Durante la estancia veraniega de Goya en Arenas de San Pedro, en el año 1793, realizó numerosos retratos de toda la familia del
infante don Luis, su anfitrión. Mostró enorme interés por el de doña María Teresa a caballo para el que pintó este boceto preparatorio que contemplamos. Su idea era entregar el lienzo definitivo en 1784, durante su segundo viaje a la corte de don Luis, momento en el que pintaría la
Familia del infante don Luis. El "borrón" está muy acabado presentando a la bella y joven esposa del infante vestida con traje azul de montar y sombrero adornado con plumas.
Sostiene las riendas en un elegante gesto, recordando a los retratos ecuestres de
Velázquez que Goya grabó en 1778. La serranía de Gredos ha sido pintada siguiendo al maestro sevillano, a través de planos paralelos que se alejan en profundidad. El único error apreciable es la rigidez del caballo y su tamaño, siendo los caballos el único punto oscuro de la carrera de Goya.