Cuadro
Numerosos aficionados saltan a la arena para torear con capotes y chaquetas a los bravos toros. Los animales ocupan el centro del coso, creando un círculo a su alrededor desocupado de personas. Uno de ellos se ha escapado de la manada y embiste a un hombre mientras otro se dispone a darle un pase. Majas y petimetres ríen y esperan la llegada del toro. La sensación de movimiento y alegría ha sido perfectamente interpretada por Goya en esta tercera estampa de la serie los Toros de Burdeos.