Lucien Bonaparte, el personaje retratado en este dibujo de Ingres, era hermano de Napoleón, seis años menor. Pasaba largas temporadas en Roma, aprovechando el gobierno imperial impuesto por su hermano y regido por su hermana,
Carolina Bonaparte. Esta corte artificial creada por el emperador francés se mantuvo durante varios años. Los aristócratas y altos funcionarios que allí se encontraban encargaron sus retratos a Ingres. Así, el artista retrató a Lucien Bonaparte, príncipe de Canino, coleccionista de antigüedades y mecenas del arte. Tal vez en alusión a esta afición le retrata frente a una vista del monte Quirinal.