Ingres se
autorretrató con frecuencia, con la vanidad del artista que se sabe diestro en su arte. El dibujo está fechado y firmado en Florencia, en el año 1822, donde Ingres estableció su primer taller de pintura. La obra era un regalo para su amigo íntimo,
Charles Marcotte d'Argenteuil, a quien retrató en otra ocasión, además de a su esposa,
madame Marcotte.