Se trata de un tema recurrente en la obra de Poussin. Acis, el pastor, y la nereida Galatea son amantes, ante la desesperación del cíclope Polifemo, quien desea a la nereida. Podemos verlo tras los amantes, a la derecha, tocando la flauta del dios Pan. En primer término, también a la derecha, tritones y nereidas gozan de sus amoríos. A pesar de contar hoy día con numerosos dibujos preparatorios sobre este asunto, es difícil encasillar éste en concreto, puesto que la composición es totalmente distinta de la que Poussin plasmará en
Acis y Galatea, salvo en el lado derecho, en las figuras de la nereida y el tritón que la alza en brazos.