Evidentemente relacionado con
El éxtasis de San Pablo y
la Asunción de la Virgen, este dibujo es la única ocasión en que Poussin representa, como motivo central, a María Magdalena, la cual, por otra parte, aparece en diversos lienzos, como
la Penitencia de la primera y la segunda serie. Es, con todo, un dibujo de difícil aceptación. El tratamiento de las telas y el uso de
aguada gris parecen hablarnos de una obra de taller, pero tampoco desmienten la autoría del francés. De otra parte, la naturaleza muerta, la calavera y la cruz de la parte inferior derecha, parece prefigurar aquélla de El éxtasis de San Pablo.