La joven camarera del Folies Bergère fue al estudio de Manet para posar ante el maestro, que tenía en mente realizar una obra dedicada al templo de ocio más destacado de París. De nombre Suzon, protagoniza el famoso lienzo titulado el
Bar del Folies. Manet realizó también este retrato de perfil al pastel de la muchacha con sombrero y vestido a juego, decorado con una flor en el cuello. El aspecto distante de Suzon queda claramente de manifiesto en esta obra, demostrando el pintor su capacidad para realizar retratos y captar el alma de sus modelos. La técnica rápida del pastel - que había puesto de moda años atrás
Degas - servirá a Manet para realizar un buen número de retratos femeninos de altísima calidad como
Mery Laurent con sombrero o
Madame Jacob.