Esta pequeña acuarela está en sintonía con los trabajos realizados por Manet en la década de 1880 como
Muchacha delante del mar o
Dos sombreros. Las enfermedades que sufre el pintor le llevan a realizar obras rápidas y sin compromiso, pero no exentas de delicadeza. Fueron realizadas casi con seguridad durante los tres meses de estancia en Bellevue, precisamente para seguir una nueva cura.