Desconocemos la identidad de la modelo que posó para este retrato al pastel en relación con los ejecutados en los años finales de la década de 1870, como
Madame Jacob o
Madame Michel Levy. Se trata de un busto en tres cuartos bastante abocetado que perteneció a
Renoir, único de los
impresionistas amigos de Manet que continuó con la técnica de retratos femeninos al pastel.