La modelo utilizada para esta obra tomada directamente del natural fue Mamada Gamba. El jardín que aparece al fondo posiblemente sea el de la casa alquilada por Manet en Bellevue durante el verano de 1880. La mujer recibe un fuerte foco de luz que ilumina su bello rostro, que contrasta con el vestido negro. Las tonalidades verdes del jardín se resaltan al impactar sobre ellas la luz solar, como demandaba el
Impresionismo. La pincelada fragmentada del jardín y las tonalidades empleadas sitúan a Manet en la órbita de
Monet o
Pissarro.