La
cantante del Café-concierto que interpretaba su repertorio en una obra similar de Manet ha recibido ahora el ramo de flores por su triunfo. La figura se coloca al aire libre, en la noche, de modo que las luces artificiales resbalan por su cuerpo y crean una sombra coloreada típica del
Impresionismo. La influencia de
Degas se pone de manifiesto en el tema y en el estilo, con rápidas y cortas pinceladas que organizan el conjunto, como si de un puzzle se tratara. En su afición por la vida moderna, Manet ofrece imágenes de la noche parisina que más tarde continuará
Toulouse-Lautrec.