Leonardo basó la mayor parte de sus diseños para máquinas de guerra en el incremento de la potencia de las armas conocidas, más que en la creación de armas nuevas. Así, tenemos esta enorme catapulta, mucho más sencilla que las que se usaban en la época. Podemos compararla con otros diseños de gran tamaño como la
Ballesta gigante o sus
Cañones.