Leonardo tenía mucho interés en pintar al óleo una
Leda con el cisne, una de las historias mitológicas más eróticas de todo el Olimpo griego. Realizó abundantes estudios para la figura principal, como la
Leda arrodillada o estos estudios de la cabeza de la ninfa. De estos estudios lo que evidentemente llama la atención del espectador es el complicadísimo peinado de la muchacha, en el que podemos encontrar alusiones a sus dibujos de plantas y remolinos de agua (ver la
Estrella de Belén o
Estudios de remolinos de agua).