El rostro típicamente leonardesco de esta muchacha probablemente estaba destinado a formar parte de alguna composición mayor, al óleo. Encontramos cierto parecido con el hermoso ángel de la
Virgen de las Rocas que se encuentra en el
Museo del Louvre.Leonardo apenas ha esbozado la figura, concentrando toda su atención en el modelado del rostro, con un acusado sombreado que nos habla del inicio de los experimentos del maestro con el claroscuro. Esta técnica alcanzará un gran desarrollo apenas unas décadas después, practicada con asiduidad y maestría por el pintor barroco
Caravaggio.
Durero tuvo ocasión de contemplar el claroscuro en los grabados y dibujos de Leonardo, y trasladó esta técnica a su propia obra en Alemania.