La familia Sforza celebró como un gran acontecimiento la boda de
Bianca, hija de Ludovico el Moro, con
Maximiliano I, emperador de Alemania. Con este matrimonio, Ludovico creía asegurarse la protección del Sacro Imperio frente a la amenaza de Francia y el Papado, que pretendían acabar con la hegemonía Sforcesca en el ducado de Milán.Ludovico encargó todos los decorados y el plan de las celebraciones a Leonardo, su hombre para todo. Leonardo tuvo que realizar un molde en escayola con la estatua a Francesco Sforza, el monumento en cuyo proyecto llevaba ocupado nueve años sin resultados palpables. Diseñó a demás diversos adornos, como una especie de caballo de Troya y un modelo del Universo, móvil y extremadamente hermoso, según las narraciones de la época.Del mismo modo, se ocupó de los vestidos y disfraces de asistentes y actores. De aquellos trajes nos queda este figurín, con un traje de mascarada.