Los especialistas piensan que Masaccio empleó diversas figuras de santos para ubicarlas en los laterales del
Políptico de Pisa hoy desmembrado; posiblemente algunas se hayan perdido por lo que estos
carmelitas, el
San Jerónimo y el
San Agustín no forman un conjunto unitario. De las cuatro figuras, ésta que contemplamos es la única que dirige su mirada hacia la izquierda por lo que estaría situada frente a sus compañeras. Viste el hábito típico de la Orden, en el que Masaccio ha realizado un sensacional estudio lumínico y de volumetría, dotando de monumentalidad a la figura, cuyo rostro parece ausente.