Desgraciadamente desconocemos la identidad de los numerosos personajes retratados por Antonello da Messina, produciéndose gracias a sus obras un rotundo cambio en la concepción retratística. Como bien se observa en este personaje, la figura ha abandonado el perfil característico de los retratos
quattrocentistas realizados por
Masaccio,
Pisanello o
Piero della Francesca para mostrarse en tres cuartos, proyectándose desde una zona de sombra. La influencia de la
pintura flamenca será considerable al aportar tanto este cambio de posición como el interés por profundizar en el carácter del modelo y la minuciosidad de los detalles en los ropajes. El fondo oscuro aporta mayor volumetría al conjunto, sirviendo de precedente para los retratistas del
Cinquecento como
Tiziano.