Tenemos ante nosotros un ejemplo clarísimo de la transmisión de los modelos del italiano
Caravaggio a otros pintores como Terbbrughen, uno de los más destacados
caravaggistas de Utrecht, grupo afín a la pintura
tenebrista. Terbbrughen ha tomado un modelo muy frecuente en la pintura de Caravaggio, un músico, en este caso un flautista. La música tiene mucho éxito en el
Barroco como elemento sensual y placentero, relacionado con el amor y el sentido del oído. Terbbrughen pinta a un hermoso muchacho, con un traje listado a rayas de alegres colores y con un llamativo sombrero. El joven toca la flauta y nosotros le contemplamos desde un punto de vista inusual, desde atrás (ver por ejemplo la
Tañedora de Laúd, de
Orazio Gentileschi).