El
Carro de Heno es el tríptico al que pertenece este panel lateral, situado a la izquierda de la escena principal. Remite a un viejo proverbio neerlandés, acerca de que los placeres del mundo son como el heno, que cada cual trata de tomar lo que puede, y que de nada sirven a la hora del Juicio Final. El tríptico abierto tiene una estructura narrativa que se inicia con la pérdida del Edén que podemos ver en esta tabla, se prolonga en la vida de pecado que presenta el panel central y culmina con el castigo en el ala lateral derecha, que nos presenta el
Infierno.