Los maestros del
Realismo utilizaban como modelos a personajes de la clase trabajadora. Esto lo aprendió Toulouse-Lautrec durante su aprendizaje en los estudios de Bonnat y Cormon, por lo que para esta imagen emplearía a
Carmen Gaudin como modelo, cuya cabellera roja tanto gustaba al pintor. Se trata de un boceto realizado de manera rápida, como atestiguan las pinceladas y el abocetado de la parte baja de la tabla. A pesar de ser un estudio previo, Henri ha conseguido captar perfectamente la belleza y la tristeza de la joven modelo.
Daumier, el gran maestro del Realismo junto con
Courbet, también había utilizado en alguna ocasión la temática de las planchadoras, de igual manera que hará
Degas.