Durante su estancia en la casa Goupil de La Haya, Van Gogh admiró los paisajes de los integrantes de la
Escuela de La Haya, retomando el realismo de los maestros del
barroco con
Ruisdael a la cabeza. En Londres se sintió atraído por
Turner y
Constable. Esta obra que observamos es una de las primeras muestras del paisajismo de Vincent. Durante este verano se interesará por el color, contrastando con los trabajos realizados en diciembre del año anterior como
Bodegón con jarra de cerveza y frutas. Tres barcas varadas en la arena y varias figurillas protagonizan una composición donde las pinceladas rotundas, empastadas, ocupan el puesto principal. Las tonalidades azules, amarillas y verdes anticipan los trabajos de su etapa cumbre en Arles y Auvers.