Van Gogh consideraba la pintura de naturalezas muertas fundamental para un artista en formación atrayéndole los
bodegones con diferentes objetos o los jarrones con varios tipos de flores, siendo estas últimas composiciones más coloristas. En esta escena observamos un pequeño jarrón que apenas puede sostener el gran ramo de lunarias, mientras que un segundo ramo se ubica en primer plano. La pincelada rápida conecta con el
impresionismo, pudiendo conocer Vincent las obras de
Manet.