Durante su larga estancia en la galería Goupil & Cie. Vincent pudo contemplar algunas obras de
Millet lo que motivó su profunda admiración hacia ese artista francés. La temática campesina será la favorita de este artífice del
Realismo por lo que Van Gogh se inspirará en las figuras humildes que le rodean para ejecutar una amplia serie de retratos en el invierno de 1884-1885. Así surgen obras tan encantadoras como el
Joven campesino con pipa, la
Anciana campesina con cofia o esta joven que aquí apreciamos. Las características se repiten en todas las obras interesándose el pintor por la expresión de sus modelos. Los ojos serán uno de los centros de atención del lienzo, mirando de reojo pero con suspicacia. La figura se recorta sobre un fondo neutro con lo que obtiene una mayor volumetría, proyectando la cabeza hacia el exterior a través de la afilada nariz. La iluminación procedente de la derecha impacta en una zona del rostro quedando la otra en penumbra, interesándose Vincent por el claroscuro inspirado en
Rembrandt y
Caravaggio.