Una vez más las patatas se convierten en las protagonistas de un lienzo de Van Gogh de la misma manera que en los
Campesinos comiendo patatas o
Campesinos sembrando patatas. Vincent parece hacer un canto al alimento que eliminó numerosas hambrunas desde su llegada de América en el siglo XVI. Los tubérculos se disponen en el lienzo de manera acertada, iluminados con un potente foco de luz que resalta todas sus deformidades. Colocadas sobre un paño, se elimina la tradicional representación de objetos de lujo tradicionales en el
Barroco para dar paso a elementos cotidianos, lo que supone una importante novedad.