El ingreso de Van Gogh en el taller de Cormon vendrá motivado por su deseo de perfeccionar el dibujo lo que motivará la ejecución de un amplia serie de estudios de torsos femeninos en escayola y alguna figura al natural como el
Desnudo de niña sentada. El interés hacia la volumetría y la adaptación de la figura al espacio serán las grandes preocupaciones de Vincent en esta imagen, sin olvidar las iluminaciones y los colores más claros empleados, situando al periodo de
Nuenen a cierta lejanía estilística. La figura se recorta sobre un fondo azul, interesándose el joven artista por la línea y el volumen de este torso, uno de los modelos más habituales en la pintura académica donde Vincent intenta desarrollar su aprendizaje.