Aun contactando con los círculos
impresionistas y los jóvenes pintores -
Bernard,
Seurat,
Toulouse-Lautrec - el joven Vincent parece añorar los modelos de
Nuenen con los que encontramos una intensa relación al contemplar esta naturaleza muerta donde las tonalidades oscuras y la pincelada violenta se adueñan de la composición, pudiendo sugerir el estado de ánimo del artista en uno de los numerosos enfrentamientos con su hermano Theo.