Una de las grandes batallas de Van Gogh será el aprendizaje del dibujo, considerado por el pintor prioritario para convertirse en un buen artista. Bien es cierto que su obra se caracterizará por el color, en lo que podemos considerar a Vincent como un maestro, pero de vez en cuando se afana en trabajos con un cierto dibujismo, especialmente acuarelas donde puede demostrar su seguridad en las líneas como en esta obra que observamos. Los edificios están trazados con firmeza mientras el color ha sido aplicado con soltura, dejando algunas zonas del papel sin pintar. La sensación ambiental creada se inspira directamente en el
Impresionismo al interesarse el holandés en aspectos lumínicos y cromáticos tomados del natural.