La atracción existente en Francia hacia lo japonés desde los tiempos de Segundo Imperio - las damas vestían kimonos y usaban abanicos - llevará a Van Gogh a la ejecución de una serie de tres lienzos inspirados en
estampas japonesas.
Puente bajo la lluvia y
Ciruelo en flor son las compañeras de Oiran, inspirada ésta en Kesai Eisen mientras las primeras siguen a
Hiroshige. Vincent admirará la planitud de sus colores y lo exótico de sus vestidos, añadiendo a la estampa original - tomada de la portada de un número especial sobre Japón de la revista "París Illustré" editada por la galería de Theo - tiras a su alrededor de tonalidades tremendamente fuertes. El color amarillo domina una composición en la que la línea curva ocupa un papel protagonista.