Compañero de
La Goulue bailando, Toulouse-Lautrec realizó ambos lienzos para decorar la caseta que su buena amiga la Goulue había instalado en la "Foire de Trône" al abandonar el "Moulin Rouge" por motivos de peso. La urgencia del encargo es uno de las causas del abocetamiento de las obras. La Goulue y Valentin le Désossé habían sido una de las parejas de baile más famosas del Moulin, donde Henri les había pintado en ocasiones anteriores incluso protagonizando el
cartel del espectáculo. Al abandonar ambos el show, Lautrec ha querido rememorar en esta composición los viejos tiempos y ha colocado a los dos bailarines en el local que les vio triunfar, rodeados de luces y de admiradores que observan embelesados sus movimientos. A pesar del abocetado general del encargo, se pone claramente de manifiesto la genialidad del dibujo exhibido por Henri, característica primordial de toda su producción. El colorido vivo aplicado con largas pinceladas es otra constante de este excepcional cronista de su tiempo.