La fama como cartelista de Toulouse-Lautrec irá en aumento desde el éxito obtenido con
Ambassadeurs. Esta fama y la amistad con Jane Avril motivarán el encargo de este cartel para la actuación de la "Troupe de Mademoiselle Eglantine" en Londres. El encargo corría cierta prisa así que Henri utilizó como base una foto de las bailarinas, modificando a su buena amiga
Jane - que aparece al final - quizá por la preferencia de la danzarina a bailar sola. La línea es la gran protagonista en este cartel, una línea curva y sinuosa que se pone en relación con el
modernismo. Las letras, como en muchos otros carteles, no son obra de Lautrec sino de otro artista. El éxito obtenido en la capital inglesa con esta obra fue considerable debido a la novedad de la composición y los llamativos colores, colores planos siguiendo a la
estampa japonesa.