A diferencia de
Campo con amapolas donde Vincent emplea una perspectiva casi panorámica, en estas espigas que contemplamos la visión del artista se ha limitado a un mínimo espacio, influido por la fotografía. Van Gogh se interesa por los efectos lumínicos en un trigal, empleando una gama de colores muy limitada y perdiendo casi por completo las formas, relacionándose con los trabajos de
Monet. Todo lo que le rodea - una
joven campesina, la
hija de sus caseros, las
casas de Auvers o los
jardines - será susceptible de ser pintado en esta etapa casi mágica transcurrida en Auvers-sur-Oise, elaborando más de 80 lienzos en los dos meses que vivió allí.