Son cuarenta y siete los autorretratos conocidos de Cézanne, realizados a partir de cumplir los treinta años y gracias a su contacto con
los impresionistas. En buena parte de ellos muestra una fisonomía envejecida prematuramente debido a su pronunciada calvicie y la larga barba negra, coincidiendo su aspecto con el de
Pissarro.
Cézanne aparece en primer plano, dirigiendo su expresiva mirada hacia el espectador, arqueando las cejas. En el fondo podemos apreciar una paisaje de Guillaumin denominado Tiempo lluvioso, trabajado con una pincelada abocetada en sintonía con el tabardo o el rostro. La escasa luz procedente de la izquierda resalta el gesto del pintor, contrastando con las tonalidades oscuras del tabardo y del cabello.