En este grabado se reproduce la
Adoración de los pastores que hoy guarda el Colegio del Patriarca de Valencia, una muestra más de la admiración de Doménikos hacia esta temática y su interés en difundir sus obras, obteniendo mayores ganancias y fama. El dibujo es nervioso, otorgando a la línea una importancia que en sus lienzos no está presente al modelar sus figuras gracias a la luz y el color, como fiel seguidor de la
Escuela veneciana.