Charles Zidler, dueño y encargado del "Moulin Rouge", encargó a Toulouse-Lautrec un cartel publicitario del local y del espectáculo. Henri eligió a sus dos bailarines principales: La Goulue y Valentin le Désossé, situando a éste en primer plano y a la bailarina al fondo, rodeada de un amplio número de espectadores. Fueron varios los estudios realizados por el pintor para no dejar nada al azar en su primer cartel, siendo esta imagen que contemplamos el trabajo definitivo, existiendo una absoluta sintonía con el
cartel definitivo.