Esta tabla procede de la iglesia de San Esteban de Valencia, de la cual se trasladó en 1818 al
Museo del Prado. Cualquier aficionado al arte reconoce enseguida los rasgos de la
Última Cena de
Leonardo, cuadro en el que se inspira tanto para la composición como para la dulzura de los colores y los rostros. Esta dulzura está lograda mediante la técnica del sfumato, inventada por el italiano, que consiste en una suave difuminación de las sombras y los contornos del rostro. Juan de Juanes, autor del cuadro e hijo del valenciano
Vicente Maçip, fue uno de los que más rápidamente adaptaron al
Renacimiento español las características del
Cinquecento representado por Leonardo y
Rafael.