Rafael se interesó especialmente por el conocimiento del mundo romano durante su estancia en la Ciudad Eterna, recibiendo el nombramiento de "praefectus" - conservador de las antigüedades romanas- el 27 de agosto de 1515. Esa admiración por el mundo antiguo le llevó a planificar la erección de un plano de la Roma Imperial y al estudio de las pinturas decorativas de las Termas de Tito y la Domus Aurea. Esta precisa información la utilizó para el encargo que recibirá del cardenal Dovizi Bibbiena: la decoración de sus estancias personales en los Palacios Vaticanos. La galería y el
retrete conservan estos frescos donde se demuestra la admiración por el mundo clásico al utilizar animales, flores, monstruos, amorcillos y recuadros con fondo negro donde se representa el mito de Apolo y Marsias como elementos integrantes del conjunto que reciben el nombre de grutescos. Unos falsos nichos con fingidas estatuas representando a las Estaciones completan el encargo elaborado por los ayudantes de Sanzio - Giulio Romano, Gianfrancesco Penni y Giovanni da Udine - bajo la atenta dirección del maestro.