En este curioso estudio preparatorio hallamos la estructura ósea de la figura de María que preside la zona derecha del
Descendimiento Borghese, sopesando y estructurando así las fuerzas que regularán la composición final. También se conserva otro
estudio donde la Virgen aparece en su estado definitivo, desarrollando de manera arquitectónica esta imagen que contemplamos. Las cabezas presentes en la lámina indican la facilidad y maestría de Sanzio en esta faceta de la pintura, exhibiendo un grácil y elegante trazo que determinará su producción.