Compañero del
Veneciano, en ambas acuarelas Fortuny nos presenta los diferentes trajes regionales italianos con una increíble facilidad para los detalles, a pesar de tratarse de una técnica rápida y poco preciosista con la que el pintor catalán alcanzará cotas extremas. La figura se recorta ante un fondo neutro, de frente al espectador, dirigiendo su mirada al suelo. La minuciosidad del traje y el detallismo vienen definidos por el sensacional dibujo que siempre presentará el maestro, verdadero artífice de este particular estilo.