Los dos últimos años de la vida de Fortuny los pasará viviendo en Roma, interesándose - al igual que había hecho en Granada - por paisajes o escenas cotidianas como las
Lavanderas en el Tíber o este apunte que contemplamos, donde las casas de Roca Priora iluminadas por las últimas luces del día se convierten en protagonistas absolutas de la composición. En Italia Fortuny tendrá la oportunidad de contemplar obras de los "macchiaioli", artistas interesados por la luz que enlazan con el
Impresionismo francés, viéndose influido por estos trabajos al sentirse atraído por la luz natural, la pincelada franca y espesa y el color potente, mediterráneo. Los contrastes de luz de este apunte le convierten en un precedente de
Sorolla.