Construcción realizada en el siglo XVI por Jacopo Sansovino, presenta un armonioso equilibrio entre todos sus elementos. El atrio y sus salones internos están decorados por telas de los mejores pintores de la ciudad:
Tiziano,
Tintoretto o
Veronés. En el nuevo edificio se conservó la espléndida colección de manuscritos griegos y latinos regalada a Venecia por el cardenal griego Besarion en el año 1468, germen de una de las mejores bibliotecas del mundo moderno. Entre sus tesoros bibliográficos destaca el Breviario Grimani.