En 1821 se crea el Museo Real de Pintura de La Haya, el más importante de los Países Bajos después del
Rijksmuseum de Amsterdam, empleándose como sala de exposición el palacio edificado en estilo palladiano por Pieter Post, según planos de Jacob van Campen. Ese palacio fue denominado ya en el siglo XVII, cuando fue construido, Mauritshuis, de donde asimiló el nombre el museo, acogiendo una importante selección de pintura holandesa entre cuyos maestros destacan
Rembrandt,
Vermeer,
Rogier van der Weyden o
Jan van Eyck.