Desde 1861 se relaciona con
Cézanne y
Pissarro, trabajando con ellos regularmente. Participó en buena parte de las exposiciones
impresionistas, sintiéndose atraído por paisajes industriales y urbanos así como la temática de carácter social. Sus obras están determinadas por el empleo de una pincelada amplia y la luminosidad brillante de los tonos. El cromatismo de sus últimas obras se acerca al
fauvismo.