En 1629 nació Pieter de Hooch. Se le considera uno de los pintores de la clase media holandesa. Sus escenas son de costumbres, con hermosos interiores de casas burguesas y delicados paisajes de la región. Fue contemporáneo de Willem de Maes y
Vermeer de Delft, con quien compartía el interés por los experimentos científicos de óptica y el estudio de la luz. Se inició como pintor al servicio de un rico mercader, al tiempo que tenía atribuciones de lacayo. Más tarde abrió su taller en Delft, a partir de 1654. Cuando se trasladó a Amsterdam en 1663 su pintura entró en declive, aunque trató de convertirse en el retratista oficial de la clase alta.