Bernardino Luini fue uno de los mejores adaptadores del estilo intelectual de
Leonardo a la comprensión popular. Trabajó en la región del Milanesado, especialmente temas religiosos y mitológicos, volcando las técnicas leonardescas sobre una visión sentimentalista de las escenas, lo cual le hizo muy popular entre los coleccionistas británicos de la Inglaterra victoriana.
Durante el
Cincuecento italiano, época en la cual Luini trabajó, proliferaron multitud de pintores de segunda fila que trataron de hacer más accesibles los estilos de los grandes maestros del XVI, que trabajaban casi en exclusiva para una élite intelectual.