Fray Juan Bautista Maíno fue dominico y pintor. Se ha querido pensar que aprendió con El
Greco, aunque no está demostrado. Se formó en Italia, durante 1600-1610, donde conoció la pintura de Caravaggio y de Carracci. Acudió a Madrid en 1620, llamado por Felipe III, que apreció sus cualidades, aprendidas en Italia y desarrolladas en Toledo, para que fuera el maestro de dibujo del futuro Felipe IV, bajo cuyo reinado conoció a
Velázquez, a quien protegió. Casi toda su obra es religiosa. Destacan dos
óleos de gran tamaño, pintados ambos en 1612, y que hoy se encuentran en el
Museo del Prado. Se trata de la
Adoración de los Magos, por un lado, y la
Adoración de los Pastores, por otro. En ellos se aprecia la influencia del
caravaggismo, que conoció de primera mano durante su visita a Roma.