Los primeros pasos artísticos de esta pintora
impresionista francesa fueron con
Corot, interesándose por el paisaje
realista. Frecuentaba el
Louvre como copista y allí conocería a
Manet, emparentándose con él al contraer matrimonio con su hermano menor, Eugène. Incluso fue la modelo de algunos cuadros como
En el balcón. Paulatinamente inició su relación con los impresionistas, participando en la primera Exposición del grupo en 1874 y en las siete que siguieron.
Monet será el primero de quien tomará algunas notas para, desde 1885, evidenciar la influencia de
Renoir en esas obras de temática familiar y cotidiana ejecutadas con rapidez y claras tonalidades, dotando a su pintura de un atractivo intimismo.