En la pintura del desconocido por el gran público
siglo XIX español, Antonio Muñoz Degrain brilla con luz propia. Natural de Valencia (1840), inicia por decisión paterna estudios de arquitectura, pero pronto emprenderá su aprendizaje artístico, estudiando en la Academia de San Carlos, especializándose en el paisaje. Se traslada a Málaga, instalándose en la ciudad andaluza donde será maestro de
Picasso. En 1884 realizará su obra maestra, los Amantes de Teruel. Desde 1898 ocupa la cátedra de paisaje de la Academia de San Fernando, hasta su fallecimiento en Málaga en 1924.