El arte del retrato español del
Renacimiento tiene en Juan Pantoja de la Cruz a uno de sus máximos representantes. Natural de Valladolid (1553) fue discípulo de
Sánchez Coello en Madrid, sucediéndole como pintor de cámara del rey Felipe II. En sus retratos se destaca la minuciosidad a la hora de mostrar los encajes, vestidos o joyas, situando a la figura en pie y sobre un fondo oscuro. Se interesó también por la temática religiosa, atraído por los juegos de luz y el realismo inspirados en
Navarrete el Mudo, como en el Nacimiento de la Virgen. Falleció en Madrid en 1608.