Ya en el final del
Barroco Español se destaca la figura de Luis Paret y Alcázar, que trabajó en la tradición dieciochesca. Realizó cuadros de brillante colorido y animadas escenas galantes, muy influidas por el último
Barroco Francés. Uno de sus cuadros más conocidos es
Carlos III almorzando con su corte, expuesto en el Museo del Prado de Madrid.Estuvo en Italia de 1763 a 1766. En sus pinturas se aprecian las influencias del rococó francés e italiano por un lado, y por otro las de la escuela española del Siglo de Oro.Sus abundantes pinturas sobre personajes y acontecimientos de la época le ganaron el título extraoficial de "cronista espiritual de la corte". Llevó a cabo una serie de "parejas reales", que también se encuentran en el
Museo del Prado.